La pashmina es extraordinariamente suave y proporciona calidez adicional. La pashmina es conocida como "oro suave" en persa. Tu amada pashmina necesita una atención especial debido a su delicadeza. La naturaleza especial de la pashmina es que cuanto más la usas, más suave y cómoda se vuelve.
Las chales de pashmina son extremadamente delicados y pueden dañarse fácilmente si los lavas y mantienes sin cuidado. La mayoría de los detalles que se dan en esta publicación sobre el cuidado de la ropa de cachemira también se aplican a la pashmina.
Limpieza en seco
La pashmina es un tejido inusual que se vuelve más suave con cada uso. Con una atención adecuada, no solo la haces más suave al usarla, sino que también prolongas la vida de la prenda. Es aconsejable limpiar la prenda en seco después de una temporada de uso para mantener su durabilidad. La limpieza en seco de lana natural y seda ayuda a que tu preciosa pashmina quede como nueva. También previene la pérdida de color y el cambio de textura o acabado debido al uso extensivo.
Lavado
Preferiblemente, la pashmina siempre debe limpiarse en seco para eliminar la suciedad y las manchas del tejido. Esto mantendrá la forma, el color y el aspecto de la prenda.
Alternativamente, puedes lavarla en casa siguiendo los siguientes pasos:
- Llena un fregadero con agua tibia.
- Sumerge tu chal de pashmina en él.
- Agrega una tapa de champú natural y agita suavemente tu pashmina durante 2 o 3 minutos.
- Si tu pashmina tiene una mancha, agrega más champú y frota suavemente.
- Enjuaga la pashmina con agua fría y exprime suavemente para eliminar el exceso de agua.
- Para secar la pashmina, extiende una toalla limpia en el suelo, luego coloca el chal de pashmina sobre la toalla, presiona y enrolla para absorber el exceso de agua de la pashmina.
- Toma otra toalla limpia y seca, extiéndela en el suelo y coloca tu pashmina encima de la toalla seca para que se seque.
Notas:
- Asegúrate de estirar tu pashmina para que no se arrugue mientras se seca. De esta manera, evitas plancharla cuando esté completamente seca.
- Nunca seques tu pashmina bajo la luz solar directa ni en ningún lugar donde haya exceso de calor.
- Nunca uses la lavadora o secadora.
Almacenamiento

- Guarda tu pashmina en una tela de muselina para evitar el desarrollo de pelusas o fibras cortas que separan la superficie de la tela o el hilo. Dóblala cuidadosamente del revés en un material a prueba de polillas.
- Guarda la pashmina en un cajón o caja de almacenamiento con bolsitas de lavanda seca para repeler las polillas. Utiliza una caja de almacenamiento de plástico con cremallera si deseas guardar tu cachemira durante un período estacional más largo, para que las polillas no puedan penetrarla.
- No uses bolas de naftalina al guardar la pashmina, ya que pueden arruinar su belleza y darle un olor permanente.
- Mantén tu pashmina en un lugar fresco y seco. En caso de contacto con la humedad, acude a una tintorería para solucionar el problema.
- Ventilar tu chal regularmente puede ayudarte a eliminar la exposición a olores como alimentos, cigarrillos y contaminación. Dale un poco de aire fresco a tu chal de pashmina, simplemente cuélgalo al aire libre.
- No expongas tu pashmina al calor directo o a la luz solar extrema, ya que esto daña la textura de la prenda.
- Nunca cuelgues una pashmina en el armario, ya que esto puede hacer que la tela se estire y pierda su forma. En su lugar, siempre dóblala y apílala cuidadosamente para mantener el material impecable.
- Todo lo que necesitas hacer es prestarle algo de atención al guardar y lavar la prenda para mantenerla fresca durante los próximos años. Podría convertirse en tu mejor amiga y compañera de por vida si sabes cómo cuidarla.
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